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Destinos: capítulo 3- reinventarme

Y acá llegue, a lo que planee justo al momento de alejarme de eso que tan mal me hacía. El vacío está pero al menos me siento cómoda.

Pienso que sí llegué sola, intentarlo vale la pena. Su nombre  resuena un poco en mi mente , pero trato de no recordar porque puedo quebrarme y no es la idea. Me necesito entera.

Camino en busca de algún coche que me lleve al centro, sólo para conocer o para distraer mi cabeza. Frena un auto, me subo y ahí entiendo el sentido de todo. Mientras arranca, puedo observar el paisaje y sonrió, no se porqué. En cada espacio hay color el que hace mucho no veía o no aprecie como debía. Suena mi celular, un msj. Mi corazón se hace piedra, pero es solo mi mamá que me pregunta si está todo bien. Llegó al centro de la ciudad, me bajo y respiro. El cielo es tan azul y el sol brinda su calor, que linda sensación. Hacia tanto no apreciaba el celeste del cielo, en su mezcla con las nubes las cuales hoy no estaban. Camino, respiro. Me reinvento en casa paso, en cada ruido de esta ciudad. Me siento entera, que puedo seguir. Conecto los auriculares, busco una playlist adecuada para este momento y sin querer suena Brillar de Guasones, mi canción favorita la cual hacia tanto no disfrutaba.

El sol combina y yo brillo. Por mi, por todo. Por este nuevo comienzo. Por reinventarme y crecer. Se siente tan bien.

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Destinos: capítulo 2- libertad confusa

– Sabes lo que quisiera ser en otra vida?.

– Qué? A ver, decime.

– Pájaro, porque tienen esa libertad hermosa que volar e irse a todas partes y recorrer el mundo.

– Si, pero a veces ven la muerte muy rápido. Si…su libertad es hermosa pero el resultado no lo sabes. Yo siento libertad Almi justo aca, con vos y eso te juro es lo mejor de este año y vida.

– Yo tambien, la libertad con vos es linda y me hace feliz. Si, puede que vea la muerte de cerca pero…si tiene una meta esquiva eso. Como yo los problemas, mi meta sos vos y por eso sigo…

Acá en este micro, en un viaje un poco largo y ya amaneciendo las aves me recuerdan eso, la libertad pero confusa porque siento que mi meta ya no esta y si algo lo estropea me da igual. No está él y su voz resuena en mi cabeza con esa frase “Yo siento libertad Almi justo acá, con vos y eso te juro es lo mejor de este año y vida”, mis ojos se llenan de lágrimas y siento bronca, quisiera explotar pero no puedo la gente que está acá no tiene el porque saberlo. Faltan dos horas. Agarró mi celular, solo mensajes de mi mamá y mi hermana que preguntan cómo voy. Ellas a veces son la meta de esta libertad que a veces siento tan lejana y otras tan cercana.

Llegó a destino. Mi cabeza no para de doler, lo que menos pude fue dormir, el corazon lo tengo en -10 junto con mis ánimos. El viento me hace despavilar y puedo respirar a pesar del bajón inmenso. La brisa toca mis sentidos y tengo un poco de frío, supongo que sí llegué aca toda la libertad que soñé es posible y dejó de pensar en Lauti, para centrarme en mi.

La libertad confusa es eso, querer y a la vez no independizarse de ese amor, de lo que juraste luchar hasta el final y solo fue batallas pérdidas. Pero, te tenés a vos, un poco rota pero entera ahi con el impulso de seguir para desplegar tus alas y ser lo que soñaste siempre.

Y se que la muerte va a estar lejos si mi objetivo es claro: volver a ser yo. Sin vos, pero entera.

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Destinos: Capítulo 1- Un camino difícil de hacer.

En este sitio un poco vacío me encuentro, viendo tantas personas acompañadas y acá mi alma tan solitaria. Que lindo sería coincidir con alguien y sentirme feliz, no lo sé por un tiempo aunque sea. Siento que viví una vida tan vacía que me ha impedido poder disfrutarla como debe ser.

Seguro que todos ellos la ha disfrutado, en cambio acá sin nada pienso que mi tiempo de a poco se termina para vivir ciertas cosas y el camino es difícil hacerlo. Nunca me enamoré y seguro que alguno de ellos lo han podido vivir al menos dos veces.

Mi destino nunca fue así, todo lo que tengo lo pierdo o lo estropeó hasta el final y eso duele porque no puedo contra mi duro temperamento. Me decía él, una noche de pura lluvia “hay cosas que me gustan de vos y otras no. Pero sos muy vulnerable ante todo y no está bueno” y entiendo que no puedo fingir que nada me afecta debo hacerlo saber, seguro él, el bendito Lautaro nunca entendería, el cual no estaría en este instante tan lejos y tan fuera de mi. Me estoy yendo, miro mi celular y a la multitud, llega el micro para emprender el viaje que por poco casi no hago.

Lo llame y le escribí: “Lauti, por favor volvé, te necesito me duele está gilada” solo recibí un silencio y un visto. Mi corazón se apagó y para siempre. Supe que lo aleje y ahora no puedo hacer nada.

Es tan difícil hacer este camino sin el, me duele mi soledad y me duele este patético amor, que a él nunca le va a doler.

Un camino tan difícil de hacer, me levanto y entrego mi pasaje, ingenua miro si está pero es patético.

El asiento, la ventana y la ruta, miro eso y mis ojos se cristalizan pensando que a medida que avanza el micro este amor se desvanece y mi camino es el de ir tan sola pensando solo en lo que debo hacer, fingiendo que todo paso y este es el punto final.

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Pausa eterna.

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Hola, hace mucho que no hablamos a estas horas, no se vos pero te extraño. Vi la foto y así me siento con vos. Un poco alejados y dos muros que son nuestros orgullos. No quería que pasaran tantas cosas  pero mis fantasmas internos asomaron y lo echaron a perder,es un bajón y quedé afuera de todo esto.

Extraño hablar de mil cosas con vos, de cualquier pavada porque me distraía un poco de la rutina, de todo. Y mis insomnios no terminaban tan vacíos.

No sé si te pasa lo mismo, pero que se yo,  sentí el impulso de hacerlo y acá estoy. Escribiendo, porque cuando estoy un poco bajón me urge la inspiración aunque quisiera poder hacerlo cuando esté bien. Con el corazón en buen estado y no teniéndote tan lejos. Pero todo es así. Te miro desde mi lado, con ganas de abrazarte. Aunque es mejor seguir así, en esta pausa eterna, mirándonos desde lejos como lo hacen los extraños que se conocen. Y si, te miro irte, pero no puedo seguirte porque puedo perderme y no quiero . Si te perdí se dió asi.

Supongo que hay cosas que es mejor dejarlas en pausa. En algún momento, será posible que se dé o  dejarlo  así sin ningún comienzo ni final , el nunca más  poder abrazarte y sentirte conmigo mirando a la misma dirección: la luna, el sol, el mismo universo, o simplemente vos. 

Balcón

IMG_20181116_042912Todo cambio por completo y estoy acá en donde  siempre soñé estar mirando el cielo, respirar y sentir ese raro éxtasis cuando estás feliz.

Un balcón, para muchos insignificante para mi algo tan importante. Un sueño de los tantos que pude lograr. No encuentro explicación, por ahí sí porque puedo mirar desde arriba lo que está abajo de mis pies todo eso que alguna vez me hundió, hoy siento que soy más fuerte y puedo ser parte.

Mi fiel compañera una birra, otras un mate o un té. Son lo que me definen, si me conoces bien sabes que sin ellos no soy en mi totalidad.

Miro el cielo lleno de estrellas, cuanto deseé esto. Mirar los autos pasar, ese ruido tan lindo de la vida y  desde acá mirar sonriendo. Suena “thank u, next” de Ariadna Grande y desde que leí su letra nunca pare de pensar cómo me podría ver con todos los que quise en este balcón.

Ví a mi gran amor, Luciano, riendonse y achinando sus ojos con ese brillo especial pero recordé que eso ya no está y no existe.

Ví a mi novio de la adolescencia, Ramiro, tocando la guitarra cantando alguna cumbia riéndose con esa picardía. Tampoco está, eso quedó muy atrás.

Ví a Mariano, mi rubio debilidad, fumando y con su risa tan especial hablando de pavadas. Recordé que no es mío y alguien disfruta de eso todos los días.

Ví a Federico, en cuero, con sus tatuajes, apoyado en la baranda del balcón, sin omitir nada porque sus silencios son raros . Por eso mismo me alejé, nunca me senti parte.

Y lo ví a  Lucas con sus rulos, sus ojos claros y una birra. Apoyado al igual que yo en la baranda viendo cómo pasan todos esos autos y de repente chocar miradas y sonreír con alguna banda de fondo que nos guste. Pase mil veces imaginando eso, hasta que me plantee y miré pensando que no soy yo a la que mira y sonrie en complicidad, es alguien que no suelta ve en mi , y no puedo imitar.

Desde ahí, cada vez que pasé hasta hoy parada en este sitio me doy cuenta que siempre estuve sola con mi ser. Pasaron tantos en mi cabeza  que olvide que solo disfrutaré de estar conmigo.

Brindo por este balcón, respiro y me siento feliz. Porque todos esos nombres hicieron lo que soy. Y nada se compara a esa soledad acompañada. Porque no estoy sola, si me tengo a mi.  

Destinos- Capítulo 4: Me voy encontrando

Un día de lluvia, en donde la mayoría de las veces me sentí triste y vacía hoy siento que por fin vuelvo a ser la misma. Inundada siempre en algún que otro laberinto, encontré la salida a eso que tan mal me hacía. Me costo llegar a encontrarme, de sobrevivir  a todo sin que su nombre esté en algún que otro rincón de mi cabeza.  Me encontré y me descubri, como nunca y ahí supe que estaba menos rota. Porque al final nos tenemos a nosotros mismos en todo, aunque intentemos hallarlo en otros para que termines dandote cuenta que solo te necesitas a vos. 

En este hallazgo, me perdono por abandonarme y nunca ponerme primera. Una de las cosas que pretendia que los demás hicieran pero que solo dependia de mi. Hoy me veo asi, no tan rota y tú recuerdo un poco más lejos, como un aprendizaje mas, para sanarme cada día de aquello que tanto dolió. Si te encuentro por ahí, solo un par de miradas harán entender todo este porque y en mi agradecerte eso que me hizo más fuerte. Encontrarte alguna vez jamás fue un error, las personas aparecen por una razon: a mi para aprender a valorarme cada vez más. Y en saber sostenerme para no volver a caer en ese vacio que alguna vez me atrapó. 

Adiós.

Planee este momento hace unas semanas atrás, una y otra vez repitiendo eso que iba a decirte aunque sabía que si te veía podría no decirlas y no hacer nada. Pero ese viernes estaba decidida como muy pocas veces. Me visto, subo al remis y emprendo a llevar a cabo esta noche. Previa, música, alcohol y amigas todo lo que en un finde jamás falta. No quiero beber tanto quiero sentir un poco el choque de este punto final.

3:45, llega la hora de ir al bar. Mi cabeza un poco aturdida, los efectos de alcohol están pero estoy bien, segura y decidida. Caminamos unas cuadras y llegamos al sitio. Luces apagadas, mucha música y personas por donde mires. Te busco sin pensarlo, aún no estás aunque es posible que no vengas y me desaliento porque parte de este plan falla otra vez. Intento no pensar y me dirijo a la barra por una cerveza. En ese transcurso cuando menos pienso estás justo ahí. Y me muero un poco de amor, te saludo y me abrazas. El último abrazo de esta noche y lo hago un poco triste, pero disimulando.

La madrugada sigue, son las 5:30. Tu mensaje golpea mi pantalla. “Que onda? Que haces?” Se toda esta estrategia y respiro hondo. Te respondo como siempre “hola acá por irme vos?” Y se el desenlace. Tu respuesta llega enseguida “también, hacemos algo?” Te digo “si”.

Mi corazón late rápido, te espero y nos vamos. Camino tan largo y yo con el alma en mis manos. Hablamos pero no quiero seguirte la charla, así no olvido lo que pensé estos días. La puerta del mismo lugar de siempre, abrís y entramos. Nos besamos y todo es tan lindo, te beso y me hundo en vos. Todo esto termina, pero está vez no te digo nada. Me miras porque estoy callada y me decís “estás bien?” Te atinó a decir pero sigo en pausa. Me cambio y me siento, solo te digo “vení necesito decirte algo”. Tus ojos se vuelven claros, como sabiendo el porque.

“Quiero terminar con esto. Siento cosas, no amor pero gustó mucho de vos y en vos no pasa nada. Pongamos punto y aparte por un tiempo no digo ignorarte solo esto de no vernos así ,me duele y no quiero”. Eterna pausa. Te sentas y miramos ambos un punto fijo. Es raro. Nunca fuimos así.

“Está bien. No es que no me pasa nada, hay cosas más complicadas y te entiendo”. Justo ahí siento eso, sentirme un ser chiquito en esta habitación. No somos más que esto, dos seres que nunca pueden enfrentar o le es difícil decir que no a lo que saben que les hace mal. Te digo vamos y emprendemos camino. Mi último remis saliendo de tu casa, mi última vez mirando tu cara. Es ese día que quiero irme ya de acá, hay un silencio incómodo y lo odio. Llamo un coche, en minutos está. No decís nada y yo ahí tan paralizada pero decidida. Llega el coche, me levanto y me abrís. Microsegundo eterno, te abrazo, te miro y te beso. “Chau, que seas muy feliz y te sanes como debes” me sonreis y me voy, no quiero ser débil. Te digo adiós, cierro la puerta del coche y justo en ese momento de partida es donde te miro, y lloró. Pero sé que este adiós lo hago por mi, y lloro porque pude decidir y me decidí: primero yo

Y sonrió.

Miedo y satisfacción

No es el miedo de verlo, porque al verlo no pasa nada. Es ese miedo, de no volver a encontrar nada de lo de antes, esa desilución que te hace suspirar, mirar y recordar lo que uno es, justo en ese momento. Estoy nerviosa, más que nada con lo que voy a encontrar. Claro, hay cosas que siguen tan intactas como el primer día, inclusive el “no va a pasar nada” lo cual constituye que con solo mirarnos nos estemos besando desaforadamente, desnudos y en la cama. Porque así nos entendemos mejor, sin rodeos, en la cama, cuerpo con cuerpo, calor, exitacion y palabras junto con satisfacción. 

Nada más, así somos y seremos por siempre. Como el ave fénix, resurgimos de las cenizas y lamentablemente es lo que más me gusta, es ese juego el cual amo y me decepciona que no se puede explicar. Porque sentir magia cuando se está con alguien, no siempre pasa. Es sentir esa piel, eso que no sabes explicar, esa satisfacción de cerrar los ojos porque no hay límites y soy débil ante eso. Algo que no es lo mismo, pero que con los restos de un ayer, sigue tan intacto como la primera vez 

 

(9-5-15)  

Sanarte

Podría sanarte de todas las formas posibles y llenar esos vacíos de tu corazón.

Podría darte sin que me lo pidas, pero al fin de cuentas dártelo.

Suena trillado este texto, pero es así como lo siento. Aunque sería remar contra la corriente sabiendo que tú corazón nunca va a tener un poco de amor mío. Si supieras lo que sos, un paraíso que la que se pierda de vos no sabe lo que deja.

Sanaría tu pasado,tus fantasmas hasta tus heridas así podrías estar completo como deberías.

Sentada en uno de mis lugares favoritos, imagino tenerte acá. Atinó mandarte una foto diciéndote “estás mejor? Si estuvieras acá la tristeza se te iría” y en esa frase, oculto que no sería esa vista sino yo, acá acompañándote logrando que la tristeza se te desaparezca por completa. Pero no puedo, hasta ahí no llegó. Si te pudiera sanar todo completo, pero no soy yo la que quisieras. Entonces me arrepiento y no te escribo porque seguro que esperarias un msj que no es el mío.

Y sigo pensando que si pudiera sanarte sería para que vieras lo que me sana tu ser al tenerte cerca mío.

Dejar

Parte de mi ya no estaba más ahí.

Te sentí ajeno, ni tampoco percibí el amor que antes te tenía.

Me sentí ahogada, sin escapatoria.

Con bronca, porque la espera me había agotado. Todo lo tenía como soñé, pero me cansé.

Dejé todo, tu amor, mis ganas.

Ya lo presentía, pero como siempre trate de safar. Duele porque en partes no te lo mereces o si….me confundo.

Te dejo libre y que seas feliz.

Mi amor por vos se agotó, tanta espera logro todo esto.

Dejar lo que no sirve alivia, y la paz propia vale mucho más.

Sensación.

Se me hace difícil explicar lo que sentí ese viernes al volver a tenerlo para mi, en un silencio tan tranquilo que me hacía sentir  tan bien . El de tenerlo a centímetros, abrazarlo y que todo mi ser sienta paz. Que me diga “te extrañaba” aunque se me hace difícil creerlo pero lo miro y sé que es así. Yo lo extrañe más, como siempre. Intenté hacer que no me importaba ,pero se dió y no puedo contra esto. Es tan lindo sentir algo así, aunque por ahí sepas que no se te puede dar pero ese momento de soledad absoluta en donde no existe nada más que su corazon y el tuyo latiendo. Te besa y decís “sí, quiero besar está boca todos los días” pero pensas “aunque no es sólo mía” convenciendome que hay cosas que siempre serán iguales por más que uno quiera que no sean así. Pero te amoldas. Ese bendito juego de seducción que disfruto, vos ahí tan concentrado y disfrutando. Me volves a decir “extrañaba esto” y en mi mente surge el ¿Por qué no lo intentas si sabes que nos pasa lo mismo?  al fin y al cabo nos pasa porque ambos lo provocamos.

Te extraño siempre. Días de lluvia, días de sol. Tocarte, besarte, acariciar tu pelo hasta que tus ojos se cierran y disfruto verte así, en pausa ,dormido tan vos y me muero de amor. Te beso dormido y me siento feliz. Llega la maldita hora que tengo que irme, hoy es de esos días que me quedaría para siempre con vos. Pero debo partir, porque se que las cosas después son las mismas y esta conexión tan única pocas veces sucede. Llega el remis y me abrís la puerta. Está vez te doy un beso sincero, porque así lo siento. No tan compartido, un poco mío pero cuesta. Están difícil, pero me voy mejor no tan vacía ni tan triste. Al menos se que te pasa lo mismo, y eso me hace sonreír.

El sol hoy me acompaña y su calor me reconforta, llenado los espacios que a veces se apagan pero vuelven a encenderse.

Ojalá

Ojalá entiendas que no te idealice, simplemente me encariñe. Que las veces que me enoje, trate de hacerte entender que quería que me mostraras todo ese interes  que por un celular, me lo mostraras en persona porque es ahí que iba a poder confiar en vos. Que te extraño todos los días, que las noches sin hablar con vos son más largas, y que irme a dormir un poco mejor es lo que necesito. Hoy caminando me dije “pucha si que lo extraño, pero hablarle sería demás”. Me gustaría pensar que alguna vez en tus dias largos o insignificantes te pase lo mismo…pero es inútil no resulte nada para vos. En cambio, en mi si. Y es tremendo.

Que al leer todo esto, si alguna vez te sentiste bien con alguien y de repende todo se terminó, sabrás entenderme. Cuando menos pensé, te hiciste parte de mis días y de algún otro pensamiento aunque quise evitarlo fue imposible , porque sabía que al final siempre se sufre . No por idealizar, sino por encariñarse, a pesar de nunca pegar, siempre por intentarlo una vez más.

Escribir es lo que me hace que el extrañarte sea menos denso y mi cabeza no se sature con estupideces porque hablarte tampoco sería lo mejor.

Necesito olvidarte.

Madrugadas, dias, noches o porque si me da pensarte pero estás lejos y duele. Te extraño, cualquier cosa me hace relacionarte aunque sean cosas que alguna vez preste atención a lo que me contabas. Pero que puedo hacer? Este punto y aparte es necesario, necesito olvidarte traerte en mis pensamientos me estruja el corazón y me genera un vacio,y no sabes lo feo de no saber a dónde disparar sin verte ahi. Si te olvido me puedo sanar. Aunque si te olvido es para siempre. Porque si me arriesgo es sintiendo y vos no sentís.

No, no me hables por pensar que es una obligación o si me ves triste. Déjame así. La tristeza me tiene que abrazar. En serio, de esta tormenta salgo sola y si te pierdo se que trate de recuperarte y fallé. Fin de este juego. Te olvido.